| Causas del llanto, parte 2 |
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En nuestro primer artículo sobre el llanto nos referimos a las causas del llanto del recién nacido y decíamos que el recién nacido llora buscando satisfacer sus tres necesidades fundamentales calor, alimento y seguridad las cuales son cubiertas por la madre a través de la lactancia materna.
Generalmente a partir de los tres meses los bebés espontáneamente comienzan a espaciar las mamadas, duermen por ratos más largos, regularizan su horario de comer y permanecen despiertos sin llorar aunque sea por períodos cortos. Este cambio de conducta de los bebés son sus primeras señales de independencia.
A medida que el bebé crece interpretar su llanto necesita más sentido común e intuición de la mamá la cual debe recordar siempre que esa es su forma de expresarse y que cuando llora es porque quiere decir algo.
Sin embargo a veces el llanto del bebé angustia a las madres y hay que escucharlas para poder ayudarlas a descubrir la causa; la cual pudiera ser, la mayoría de las veces, que el bebé tiene un cólico, no está recibiendo suficiente leche o está pasando por un pico de crecimiento.
¿Cómo saber si el bebé tiene cólico infantil?
¿Cómo saber si el bebé no está recibiendo suficiente leche?
Finalmente queremos recordar a los padres que las investigaciones recientes demuestran que cuando se responde prontamente al llanto de los bebés éstos dejan de llorar más rápidamente que cuando se les deja llorar hasta el cansancio. La pronta respuesta de los padres ante el llanto del bebé reduce el estrés del bebé y los ayuda a adquirir confianza.
El llanto de los niños será mejor tolerado socialmente en la medida en que aceptemos que los niños no sólo existen para brindarnos ratos de sonrisas sino que ellos son los seres humanos más vulnerables e indefensos de la sociedad y merecen toda nuestra atención y cuidado. |



