Amamantar es bueno para la madre

Los beneficios de la lactancia materna para el óptimo crecimiento y desarrollo de los bebés son ampliamente conocidos, sin embrago la importancia que este proceso tiene para la salud materna tanto en el corto como largo plazo, generalmente, es dejada de lado.  A continuación mencionamos algunos de estos beneficios:

Beneficios a corto plazo:

Seguido del nacimiento, la succión del bebé desencadena la secreción de oxitocina que además de ser la responsable de permitir la salida de la leche tiene la importantísima función de generar contracciones uterinas previniendo así la hemorragia post-parto, lo que constituye una de las principales emergencias obstétricas. El proceso de producir la leche representa un gasto energético para el cuerpo de la madre, es por esto que la lactancia materna ayuda a que las madres recuperen el peso corporal que tenían antes del embarazo más rápidamente. El contacto temprano entre mamá y bebé después del nacimiento favorece el establecimiento del vínculo afectivo lo que a su vez contribuye a la disminución del stress y eleva la autoestima de la madre al saber que está contribuyendo directamente con la salud de su bebé.

Beneficios a largo plazo:

La lactancia exclusiva inhibe la ovulación retardando así la aparición de la menstruación y por tanto, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos es una forma bastante segura de espaciar un nuevo embarazo, esto es lo que se conoce como el Método anticonceptivo de Amenorrea de la Lactancia (MELA). Por otra parte hay evidencias científicas que han demostrado que la lactancia materna, sobre todo cuando se da de manera prolongada, reduce el riesgo de sufrir de cáncer de mama y de ovario ya que al mantener bajos los niveles de estrógenos y reducir la exposición a los mismos disminuye la posibilidad de procesos inflamatorios y potencialmente la desorganización de la muerte celular o el cáncer. Por otro lado, se ha demostrado que las madres que amamantan tienen menor riesgo de sufrir de osteoporosis, al parecer después de finalizar la lactancia la densidad ósea de la mujer es la misma que antes de del embarazo o a veces mayor y así el riesgo de osteoporosis y de fracturas asociadas es menor en el largo plazo. También se han realizado estudios que demuestran que la lactancia materna puede reducir el riesgo de sufrir de diabetes y de enfermedades cardiovasculares.