2019: Empoderémonos, hagamos posible la lactancia

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2019 es: Empoderémonos, hagamos posible la lactancia.

La lactancia materna es una de las mejores inversiones para salvar vidas y mejorar la salud, el desarrollo social y económico de individuos y naciones. Aunque las tasas globales de inicio de la lactancia materna son relativamente altas, y a pesar de las recomendaciones internacionales, solo el 40 % de bebés menores de 6 meses reciben lactancia materna exclusiva y solo el 45 % continua siendo amamantado hasta los 24 meses.

El aumento de la lactancia materna óptima según lo recomendado podría prevenir la muerte de más de 823.000 niños y niñas y 20.000 madres cada año. No amamantar se asocia con menor inteligencia y deriva en pérdidas económicas de alrededor de $302 mil millones anualmente1. Es necesaria una acción conjunta para lograr el objetivo de la Asamblea Mundial de la Salud de al menos un 50 % de lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida para 2025. Existen muchas barreras para la lactancia materna óptima, siendo una de las mayores la falta de apoyo a las madres, los padres y las familias en el trabajo.

La lactancia materna es un esfuerzo colectivo. También requiere información imparcial basada en evidencia y una verdadera cadena de apoyo para crear un entorno propicio que permita a las madres amamantar de manera óptima. Aunque la lactancia materna se da en el ámbito de la madre, mejora con el apoyo cercano de padres, parejas, familias, lugares de trabajo y comunidades. Dado que la lactancia materna involucra a la madre y a sus colaboradores más cercanos, es importante adoptar un enfoque inclusivo.

Es necesario construir un ambiente de apoyo para empoderar a las madres y padres/parejas y garantizar el derecho a la lactancia materna. Estas son algunas acciones para conseguirlo:

  • Proporcionar licencias parentales que permitan que las madres puedan dedicarse a la lactancia materna exclusiva durante seis meses y que alienten a los padres o parejas a dedicarse al cuidado de los niños y niñas y a las tareas domésticas, para así lograr una maternidad y paternidad con igualdad de género.
  • Garantizar que se implemente y controle completamente el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y Resoluciones relevantes de la Asamblea Mundial de la Salud.
  • Utilizar los medios de comunicación y las plataformas comunitarias para crear conciencia sobre las maneras en que una mujer puede combinar el trabajo productivo y reproductivo, incluyendo la lactancia materna.
  • Colaborar con investigaciones para reunir y difundir evidencia del impacto de la protección de la maternidad y la paternidad en la lactancia materna.
  • Abogar por el apoyo de lugares de trabajo amigables, en asuntos como instalaciones, descansos remunerados para amamantar y condiciones laborales flexibles que faciliten la lactancia materna.
  • Que las madres y padres pidan información sobre la lactancia materna óptima a las parteras, personal médico o consultores de lactancia locales durante el periodo prenatal.
  • Unirse a grupos de apoyo entre pares que puedan orientar ante las dificultades que surjan.

Estas son algunas de las acciones que deben ser tomadas desde los diferentes ámbitos.

La invitación es a que trabajemos conjuntamente para empoderar a las madres y padres, y garantizar el derecho a la lactancia materna, ahora y en el futuro.

Fuente: Esta información fue tomada del Folder de Acción de la Semana Mundial 2019, para leerlo completo has click aquí.